Las grasas vegetales están siempre presentes en mi dieta. En ocasiones os extrañáis cuando pongo aguacate en mis recetas, sin embargo si añado aceite de oliva es algo que aceptáis con tranquilidad. Hoy vengo a contaros que existen otras grasas a parte del aceite de oliva que nos aportan grandes beneficios y que consumidas con moderación y acorde con el resto de la alimentación no tiene porque influir negativamente en nuestra dieta, todo lo contrario!! Las grasas ayudan a saciarnos y según cual consumamos nos aportan nutrientes esenciales.
Las grasas vegetales ricas en omega 3, 6 y 9 se recomiendan para prevenir la oxidación y la inflamación para evitar así problemas de corazón. A continuación te muestro 4 ejemplos de grasas vegetales que están presentes en mi día a día siempre.
El aguacate
Es un alimento rico en vitaminas del grupo B,C,E, K, potasio, fósforo, cobre, magnesio, zinc... es un potente antioxidante, alcalinizante que aporta gran cantidad de fibra y que además ayuda a prevenir enfermedades coronarias. Sus grasas monoinsaturadas ayudan a disminuir el colesterol "malo" y a aumentar el colesterol "bueno.
Comer aguacate de forma controlada acelera nuestro metabolismo por ser rico en L-carnitina (un aminoácido que acelera la rotura de grasas), por eso siempre será más efectivo si practicamos ejercicio después de consumir aguacate. Esta fruta tropical nos hará sentirnos saciados, pero recuerda que su consumo debe ser controlado puesto que sino conseguiremos el efecto contrario (aumentar de peso).
Aceite de oliva
El aceite de oliva es un producto obtenido a partir de la aceituna, fruto del olivo. Contiene entre un 60-80% de ácidos grasos monoinsaturados, principalmente ácido oleico y en cantidades importantes de ácido linoléico.
El ácido linoléico es importante en el colesterol LDL (malo), ya que disminuye sus niveles y mantienes los niveles de HDL (colesterol bueno). Previene la arterioesclerosis y sus riesgos y es protector también de algunos tipos de cáncer. Permite mejorar la presión arterial y el sistema endocrino estimulando funciones metabólicas. Presenta propiedades antioxidantes, por lo que retarda el envejecimiento celular y mejora las características de la piel.
En el proceso digestivo favorece la absorción de calcio, facilita la digestión y mejora el funcionamiento del sistema digestivo a todos los niveles.
Frutos secos
En general, los frutos secos son pobres en grasas saturadas y ricas en ácidos grasos poliinsaturados como el omega 3 y el omega 6 (ácidos linoleico y linolénico).
De todos los frutos secos, las nueces son las que contienen más ácidos grasos esenciales y las nueces de macadamia las que contienen más grasas y por lo tanto son las más calóricas.
Las almendras y las avellanas son los frutos secos que contienen más antioxidantes.
Los frutos secos contienen esteroles, estos desempeñan un papel importante en la fisiología de nuestro organismo dado que ayudan a reducir la absorción de colesterol presente en el intestino delgado proveniente, fundamentalmente, de las secreción biliar y la desintegración de las células descaradas del epitelio intestinal y, en menor cantidad, del aportado por la dieta.
Semillas
las semillas son un alimento altamente nutritivo. Contienen calcio, fósforo, zinc, ácidos omega 3 y 6 y vitaminas liposolubles (A,D,E, K). Disminuyen el riesgo de enfermedades cardíacas, la depresiób y la demencia.
Personalmente me decanto por el sésamo, las semillas de calabaza y las de girasol y a veces las añado en ensaladas.
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